LA VIOLENCIA, COMO EXPRESIÓN Y ACCIÓN EMOTIVA SIN REFLEXIÓN
País, país, me dueles, por tu
gente, por tus gobernantes, analistas de opinión y líderes políticos; que pena,
en espacio de tiempo no muy grande se ha pasado de una actitud mesurada,
reflexiva, gobernada por la inteligencia, al caos total, a la violencia
visceral, exacerbando antivalores, propios de las oligarquías más
reaccionarias, de anacronismos medievales, que bien justifican los monstruos
autoritarios, dictatoriales, que han dejado un reguero de sangre, sembrando la
memoria de terror, odio y resentimiento, de estados autoritarios y opresores
donde predomina el poder de las armas y la violencia estructural, impuesta
desde mentalidades enfermas que reafirman el poder a través de la brutalidad
policíaca o militar que están a sus órdenes.
Asumo benignamente, que no es
esto lo que se persigue, con la actitud agresiva, garrotera y emotiva que se ha
desatado en redes sociales, contra todo lo que implica convivencia pacífica,
tolerancia y sociedad inclusiva, prefiero pensar que son palabras y actitudes
irreflexivas, provocadas por la emoción dolorosa de ser testigo de un asesinato,
contra una mujer en esas circunstancias indefensa, frente a quienes deben
precautelar la vida de todos, incluso la del asesino; porque de lo contrario
estamos viviendo en una sociedad, enferma capaz de decir y actuar de la forma
más virulenta posible al más mínimo estímulo, como si hubiese una sed de sangre
y venganza, no importa contra quien, no importa improvisar juicios de valor que
condenen a inocentes y que fomenten más violencia y terror. (Recordemos
Posorja)
La cascada de insensatez,
desatada en redes sociales, es peligrosa, dolorosa y hasta humillante, se
genera xenofobia, terror, los más ilustrados piden un estado policíaco
autoritario, que haga gala del poder de las armas, endurecimiento de penas,
menos garantías constitucionales, otros más aprovechan el incidente para hacer
campaña política, cuestionan el estado de derecho y reclaman un “orden”
impuesto a sangre y fuego, y muchas de ellas no son opiniones viscerales o
emotivas emitidas sin ninguna reflexión, entre estos actores hay analistas
políticos, candidatos a prefecturas de las ciudades más grandes del país,
políticos de élite, profesionales, profesores, formadores de niñez y juventud; ¿será
acaso que se está preparando el terreno para gobiernos fascistas, autoritarios
y violadores de los derechos humanos como los de las facciones políticas más
retardatarias, que están tras el gobierno actual?, ¿No faltan en redes sociales
quienes piden el regreso de la mano de hierro de los Social Cristianos?, aunque
no lo crea hay quienes extrañan la violencia estatal instaurada por León Febres
Cordero.
El pronunciamiento realizado por
el Presidente, ante este incidente, es difícil pensar en una forma más
disparatada de hacerlo; carente de diplomacia, prudencia e idoneidad política,
incluso de sensibilidad social, atribuir xenofóbicamente, el crimen a la
migración, y específicamente a la venezolana, y afirmar que se va a parar la
ola de feminicidios o violencia social controlando la migración venezolana, es
digno de la más cruenta estupidez.
Lo peor de todo es que estas
actitudes, no son aisladas ni improvisadas, forman parte de un diseño político, orientado a favorecer la implantación
en nuestro pobre país de gobiernos de derecha represivos, denostadores de los
derechos humanos, tipo Bolsonaro, Macri o Trump; para quienes el poder es el
control total de la sociedad con mano fuerte; y como siempre a estos ideales le
hace juego una población funcional a ideales represivos, que en ausencia de una
reflexión crítica se limita a seguir la corriente de odio visceral a lo
extraño, extranjero, sin vincular en lo más mínimo, la escalada de violencia a
un sistema que estructuralmente la genera, la usa, la sostiene y la alimenta,
porque la necesita para cumplir sus postulados.
Solo falta que se asome un
desequilibrado que pida que los ecuatorianos se armen para autodefensa como lo
hizo Bolsonaro en Brasil, o una feminista que pida que se permita que toda
mujer lleve un arma de fuego en su bolso de calle; si no lo han hecho no
estamos a mucha distancia de ello.
Fredy Torres A.
Enero 21 del 2019.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por su comentario.
Este comentario es de exclusiva responsabilidad de su autor