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Ley de Comunicación en Ecuador



Ley de Comunicación en Ecuador



Ahora comienza la parte más difícil. Ahora con la Ley en la mano, con el mandato ciudadano refrendado y multiplicado… el desafío es dar un salto cualitativo que garantice, también, la soberanía del los contenidos y el ascenso irrefrenable de la conciencia revolucionaria. Una victoria más de la Libertad de Expresión de los pueblos. Ya basta de basura mediática, los pueblos no merecen semejante humillación.


No fue fácil el debate, prolongado por años, para acceder a un documento de Ley capaz de encarnar en sí las luchas de muchas luchas; el vocabulario de la Revolución en marcha; los avances de las Ciencias de la Comunicación y los avances de las Ciencias Jurídicas que, entre otras también, debutan en terrenos y categorías nuevas. No fue fácil pero valió la pena cada minuto y cada hora del debate con que se amasa un capítulo magnífico de la Historia ecuatoriana escrita con la dignidad de su pueblo en pie. 


En el corazón de la Ley habita un aliento de celebración humanista que condensa la lucha por democratizar los “medios de comunicación”; la lucha por la diversidad y por la inclusión; la lucha contra los negocios mercenarios que enajenan, impúdica e impunemente, a los pueblos. Hay una celebración de lo humano por encima de los llamados “mercados de la información y de la comunicación”. Celebración de la razón y la pasión por la justicia comunicacional. Celebración de la verdadera Libertad de Expresión en manos de la clase trabajadora, de los estudiantes, de los campesinos y de los pueblos originarios.

No habrá resultados “milagrosos”. Cada una de las tesis y de las tareas que la Ley sistematiza para garantizar un “cambio de época” en comunicación, exigirá de todos el acto supremo de la praxis basada en el estudio riguroso y en el talento activo que permite abrir la mente y la mirada a un paisaje plagado con promesas y territorios nuevos. Se trata de una Ley rica en categorías y en acciones que son extremadamente novedosas para “propios y extraños”. No se puede interpretar una nueva Ley con los viejos valores y taras de la lógica monopólica, de la intolerancia oligarca y de la dictadura mediática burguesa. Eso lo muestra, muy bien, la Ley de Comunicación ecuatoriana. Ahora hay que darle el vigor de la práctica al ejercicio de los derechos y las responsabilidades sociales en materia de comunicación. 


Hay terrenos vírgenes listos para las semillas nuevas de la comunicación social liberada de la esclavitud mercantil. La Ley, hoy, lo garantiza. Serán necesaria mucha creatividad, mucho buen humor y todo el talento existente (más el que esta naciendo) para que, en la práctica, el espectro comunicacional ariete contundente que libere los caudales expresivos de una sociedad renaciendo gracias a su Revolución Ciudadana. Cambiará radicalmente el tejido completo de las relaciones sociales con la ayuda de la Ley y su práctica en manos del pueblo. 


La Ley no es “perfecta”. Hay conceptos aun insuficientemente desarrollados y hay zonas cuyo tránsito es aún difuso… la buena nueva es que la Ley cuenta con herramientas para perfeccionarse y ponerse a tiempo con la velocidad y complejidad de los avances que, en la comunicación contemporánea, ocurren siempre vertiginosamente. Un caso fascinante es el conjunto de problemas nuevos implícitos en el concepto de “Linchamiento Mediático” y sus casuísticas –dolorosas todas- y sus polémicas. Lo mismo pasa el concepto complejo de “calidad” que tiene raíces tecnológicas, estéticas y éticas en simultáneo. 


Para la derecha vernácula, y sus aliados multinacionales, la Ley de Comunicación ecuatoriana es un galimatías insoportable que puso en evidencia todas las incapacidades intelectuales de la burguesía. Han sido paupérrimas las opiniones mientras han sido descontrolados los insultos. Como acostumbra la clase dominante cuando siente que, la plebe, le quita algo que es “suyo”. Nada nuevo, el arsenal crítico de la oligarquía plañidera no más que palabrería estereotipada mojada en odio de clase. Lo peligroso es el golpismo fascista incubado en las tinieblas de su desesperación. Alertas.


Mientras tanto, la Ley ha sido promulgada, hubo celebraciones en las plazas públicas y hay fiesta de ideas emocionadas con el futuro inmediato que para la inmensa mayoría de los ecuatorianos se ofrece pleno de oportunidades que crearan las condiciones objetivas necesarias lapa el “cambio de época” comunicacional que se requiere: “extremadamente bien y extremadamente rápido”.

Artículo tomado de Rebelión

LIBERTAD DE PRENSA O LIBERTAD DE EXPRESIÓN



LIBERTAD DE PRENSA O LIBERTAD DE 

EXPRESIÓN



La libertad de prensa es un derecho  inalienable de la ciudadanía que está estrechamente unida al concepto de libertad de expresión,  se genera en base al derecho ciudadano  a estar informado de manera objetiva de lo que sucede en su entorno, toma impulso, con el surgimiento de los estados capitalistas, apresuradamente llamados democráticos,  y busca precautelar el derecho de los medios de comunicación  a poder informar todo lo que sucede en su entorno, sin que ningún poder, sea este estatal, económico, político, o militar pueda impedirlo.
Hasta aquí, un enunciado bastante claro y  totalmente positivo para que las y los ciudadanos estemos  en disposición de información objetiva, veraz, y oportuna de lo que sucede a nuestro alrededor, sin embargo es muy importante mirar un poco más a fondo como este maravilloso enunciado, se ejecuta en la práctica, para ello se abordará  algunos elementos  necesarios a fin de lograr una comprensión más cercana a la realidad.
En un primer intento, por comprender esta realidad es necesario remitirnos al momento histórico social en que surge este enunciado, esto es,  en el periodo de formación de los estados naciones, en el marco del nacimiento del sistema capitalista, entonces los medios de comunicación eran emprendimientos  minúsculos, limitados tanto por el escaso desarrollo tecnológico del momento, como por el incipiente capital, ya que no eran conceptualizados como negocios atractivos a la inversión, entonces estaban ausentes de los planes e intereses del mercado, y crecían marginalmente; luego  su campo de interés era exclusivamente la información y entretenimiento e incluso la formación a la comunidad, sin propósitos ocultos, o, metalenguaje direccionado a intereses mezquinos, se desarrollaron en un ámbito, si se quiere ingenuo,  profundamente natural, que paulatinamente entra en conflicto con los intereses de los grupos de poder, que crecen aceleradamente abarcando más espacios de la acción humana, conflicto que persiste durante una larga etapa histórica hasta que la habilidad del poder económico transforma al sector de la información en un atractivo negocio publicitario, que lo llevó a vender mucho más que mercancías tangibles, incluyendo en este proceso ideas, propuestas y paradigmas  económicos, políticos, sociales, culturales, etc. Y consecuentemente a captarlo  y constituirlo en parte de dicho poder.
El otro elemento a considerar es el de la objetividad, filosóficamente la objetividad es entendida como  aquella realidad que se encuentra fuera del sujeto, y que por tanto según cierta concepción filosófica, no cambia por la forma en que es percibida por el sujeto; esta aseveración contextualizada en el ámbito de la comunicación, supone  que el informador debe trasmitir lo que ve, escucha, o percibe, sin incluir en ello ningún matiz; sin embargo ello no es factible en la práctica, ya que la percepción humana está condicionada por una serie de factores que inciden en la forma de percibir la realidad, de cada individuo, entre ellos tenemos el contexto natural, social y cultural en que se ha formado y se desarrolla el informador, su sensibilidad, experiencia, ideología, etc.
Son elementos que alteran la percepción de una persona a otra, más aún si a ello agregamos el análisis interpretativo del comunicador al momento de editar la información para pasarla a los medios; de ahí que la mencionada imparcialidad y objetividad en la información, no va más allá de  un bonito enunciado, que en la práctica desaparece,  a pesar de esta aseveración, debe reconocerse la existencia de comunicadores que realizan  un importante esfuerzo por dar una mirada pluralista a la realidad, despojándola de claras tendencias interpretativas, analíticas o doctrinarias.
Mención especial merece el hecho de indicar a quien o a quienes representan los comunicadores, que tendencias, que posiciones ideológicas, económicas, culturales y sociológicas representan tanto los dueños de los medios de comunicación, como quienes trabajan para ellos. En la actualidad y sustentado por el análisis de Ignacio Ramonet[1] desde hace un poco más de tres décadas, los medios de información se han constituido en grandes transnacionales de la comunicación alineadas estrictamente junto al poder económico de las gigantes corporaciones que dominan el mercado mundial, luego, tienen intereses propios, concepción económica, sociológica, cultural definida, que difundir, generar, justificar y defender, consecuentemente ya no existe ni puede existir la más mínima imparcialidad ni aún en la trasmisión de la información, menos en la interpretación y análisis de la misma.
Esta toma de posición de los grandes medios de información elimina la posibilidad de hablar de una libertad de prensa, ya que esta es invocada desde una posición maniquea, usada hábilmente para defender lo que ciertos grupos de poder denominan libertad de prensa, que bien conceptualizada no es más que la libertad de ciertos grupos de poner para imponer sus puntos de vistas, quizá mucho mas allá su doctrina, es decir, posicionar la cosmovisión del poder como la única posible, y válida en el contexto universal, subyugando o descalificando toda opción alternativa surgida desde los sectores subordinados que no controlan el poder, no coinciden con él e incluso se oponen al mismo.
Estas posiciones niegan la diversidad y generalizan su concepción, imponiéndola a las masas a partir del  control absoluto de las gigantes trasnacionales de la información  que pertenecen a una élite muy reducida, excluyendo a los grandes sectores populares, que se transforman en pasivos receptores  de las ideas difundidas por los medios de difusión masiva.
Si a lo señalado  se agrega la manipulación emocional que la prensa realiza  de la susceptibilidad humana al presentar imágenes impactantes, trasmitir  situaciones particulares dramáticas, para justificar ciertas opiniones que se ubican en el campo de su interés, es otra forma de desinformar y  controlar la opinión ciudadana, orientándola a la doctrina oficial. Lo indicado, junto al escaso desarrollo del pensamiento crítico existente en la ciudadanía, quizá causa de la acción de los mismos medios de difusión que se encargan de implantar ideas  preelaboradas en sus audiencias, sin espacios para contextualizarlas  y  menos compararlas o analizarlas, constituye otro componente  que aleja la  realidad de una libertad de prensa objetivamente concebida.
De lo señalado se infiere que el enunciado inicial, se pierde en una serie de dificultades prácticas, que bajo esta realidad, sitúan a  la libertad de prensa el plano estrictamente teórico, la única forma de lograr una verdadera libertad de prensa  es democratizar la comunicación, y ello solo será posible en tanto se amplíe el espacio de participación social, a toda la comunidad, o por lo menos a la mayoría de esta, a fin de  difundir en igualdad de condiciones las distintas corrientes ideológicas y posiciones culturales, rompiendo el monopolio de las trasnacionales de la comunicación y generando espacios locales con acceso a la tecnología y al capital; en este cometido, se requiere la participación decidida del Estado para dar cabida a los sectores deprimidos de la sociedad, con un proyecto mucho más amplio y complejo, que comprende incluso la formación del recurso humano  en el seno mismo de cada una de sus organizaciones y comunidades, para que sean legítimos portavoces  de la cultura, necesidad, perspectivas y anhelos de sus pueblos y organizaciones.
En este proceso de capacitación popular  merece reconocimiento especial el titánico trabajo de Radialistas, Corape, Radio del Sur, aler, entre otras organizaciones.


Fredy Torres Acaro.
Mayo 3 del 2012.





[1] Comunicador, Lingüista y Semiólogo español, radicado en Francia, Director de El Diplomatique, de Paris.

ENCUENTRO LATINOAMERICANO VS TERRORISMO MEDIÁTICO


ENCUENTRO LATINOAMERICANO VS 

TERRORISMO MEDIÁTICO

La comunicación, hace mucho tiempo dejo de ser simplemente un hecho natural, causa y efecto  de la interrelación e interacción natural, entre los seres vivos y especialmente entre los humanos.
El crecimiento de la sociedad y de su capacidad de dominio sobre la naturaleza, se expresa hoy en una compleja organización social en la que la comunicación  se ha constituido en un instrumento contundente para la liberación o subyugación  de las grandes masas humanas.
En este contexto forzosamente  todos estamos involucrados en esta  lucha mediática, por el dominio social  y control del pensamiento y el espíritu humano, bien como actores  activos y consientes de ello o como pasivos tributos de quien tiene el poder de controlar nuestra opinión, pensamiento  y falaz concepto de libertad.
si como tributos, ganados por el poder, no seremos parte de quienes lucren  de dicho dominio, pero si cómplices, culposos  de permitir y aupar  el abuso y arbitrariedad del gigantesco oligopolio  de las transnacionales de la comunicación e información que desde  su función de difusores de la cosmovisión omnímoda del  imperialismo capitalista, han colonizado históricamente el pensamiento de millones de seres humanos que sin siquiera  percibirlo somos  dóciles peones  en el tablero del ajedrez  cuya partida ellos juegan.
Existen dos opciones fundamentales, ante esta realidad, entregarse cómodamente al engaño y a la mentira, ignorarnos a nosotros mismos, por pereza mental  y dejar que quienes así lo han decidido continúen   diciéndonos que pensar, que opinar, como alimentarnos, como caminar, como vestirnos, y sobre todo que es verdad, que es mentira, que es bueno y que es malo, en definitiva imponiéndonos su visión excluyente  y mono cultural; o  recuperar y fortalecer nuestra autonomía  e identidad sociocultural, mediante la construcción de una conciencia critica fundamentada en el análisis serio y veraz  de la función que cumplen los medios de información como superestructura ideológica del sistema capitalista de producción, como instrumentos de lucha  en  el enfrentamiento poder omnímodo  contra la ciudadanía.
ante esta disyuntiva  realizo comedida invitación a ciudadanas y ciudadanos  activos del mundo a optar por la dignidad y la vida, acogiéndonos a nuestro irrenunciable derecho a informarnos  y comunicarnos adecuadamente,  en el contexto de nuestro entorno inmediato, de acuerdo a nuestra realidad, intereses y necesidades, y no a intereses y realidades extrañas que  a otros les  urge que aceptemos y adoptemos.
en este propósito a partir de hoy  se publicará en este espacio  las ponencias que sobre el papel cumplido por los medios  de comunicación  desde el fin de la segunda Guerra  hasta hoy y específicamente en la actualidad.
Ponencias que corresponden al “Encuentro latinoamericano vs Terrorismo mediático” realizado en Caracas en el 2008. En el que participan  destacados  comunicadores, sociólogos y filósofos latinoamericanos.
Gracias a los compañeros administradores  de la página de la Central de Trabajadores de Argentina,    que han colgado  esta importante información en su página. http://www.cta.org.ar/

Atentamente.
Fredy Torres A.
Agosto  5 del 2011.

ESTO ES LO QUE DEFIENDE LA SUPUESTA IZQUIERDA

¿ESTO ES LO QUE DEFIENDE LA SUPUESTA IZQUIERDA?
CON SU OPOSICIÓN A LA LEY DE COMUNICACIÓN


EL CASO MURDOCH

Tomado de Cubadebate: 21/07/2011


En el contexto de su comparecencia ante la Comisión de Cultura del Parlamento británico por el caso de las escuchas telefónicas ilegales llevadas a cabo por el diario sensacionalista News of the World, el magnate de origen australianoRupert Murdoch -propietario de la trasnacional de medios News Corp, de la que forma parte el citado tabloide- rechazó ser el único responsable del escándalo que ha sacudido a su imperio mediático. El también propietario de medios estadunidenses como The Wall Street Journal y la cadena Fox dedicó su intervención a repartir culpas entre la gente a la que confié dirigir y quizá la gente en la que ellos confiaron y, en lo que pareció un intento por minimizar el escándalo, señaló que News of the World representa menos del uno por ciento del grupo empresarial que encabeza.
Es importante recordar que el caso de las escuchas ilegales ha puesto al descubierto -además de prácticas despreciables en el ejercicio periodístico, como el espionaje de conversaciones privadas con fines amarillistas- una cadena de complicidades políticas y policiacas que ha ocasionado ya la renuncia de altos mandos de Scotland Yard y de la Policía Metropolitana de Londres, y se ha convertido en factor de desestabilización para el gobierno que encabeza el conservador David Cameron.
En una primera impresión, resulta significativo y alentador que el dueño de un consorcio mediático tan poderoso haya sido sentado en el banquillo de los acusados para rendir explicaciones por una práctica palmariamente delictiva, como la comentada, no obstante las medidas de control de daños puestas en marcha en días y semanas previas. Sin embargo, si se toma en cuenta el historial de escándalos en los que el consorcio de Murdoch se ha visto involucrado por escuchas telefónicas ilegales -las primeras evidencias datan de 2006-, el hecho de que el empresario australiano haya sido llamado a comparecer apenas ahora es aleccionador del margen de impunidad de que gozan los poderes fácticos; de su capacidad de tender ramificaciones en las esferas gubernamentales y de generar, en provecho propio, distorsiones mayúsculas en la vida política.
El correlato ineludible de este poder vasto e indebido es, por un lado, el proceso de concentración de la industria mediática mundial en unos cuantos grupos empresariales -los cuales dictan hoy por hoy la agenda informativa y los contenidos del entretenimiento a escala mundial-, y por el otro, el abandono, por parte esos conglomerados, de los principios fundamentales de la ética periodística, sobre todo cuando ésta entra en conflicto con el interés económico. La configuración actual de un poder mediático oligárquico y volcado a la defensa de los intereses corporativos explica tanto la puesta en marcha de prácticas periodísticas sin escrúpulos -las cuales suelen derivar de la imposición a los informadores de consideraciones comerciales orientadas a incrementar audiencias y electorados-, como la red de complicidades políticas como las que las empresas de Murdoch han formado en distintos momentos con el laborista Tony Blair y con el conservador David Cameron; con el republicano George W. Bush y con la demócrata Hillary Clinton y, más recientemente, con grupos ultraconservadores estadunidenses, como el Tea Party.
Tales rasgos, en conjunto, representan un desvío de la labor de informativa que en nada contribuye al desarrollo democrático de las sociedades -todo lo contrario-, y que constituye uno de los principales lastres al derecho a la información.
Los estrechos vínculos puestos en evidencia por este episodio entre el poder empresarial de Rupert Murdoch y el actual gobierno británico plantean una perspectiva desoladora: si gobiernos como el que preside Cameron no pueden actuar con independencia y autonomía de tales intereses corporativos, menos aún pueden hacerlo las autoridades de los países pobres y dependientes como el nuestro, cuyas instituciones poseen mucho menor capacidad para salvaguardar el derecho de las personas a la información y a la privacidad. En suma, además de resultar emblemático del vasto poderío económico y político de poderes fácticos y de la presumible claudicación del gobierno británico ante esos intereses, el episodio comentado debiera sentar un precedente para que las poblaciones de naciones en desarrollo demanden extremada cautela y transparencia en los tratos y relaciones de sus autoridades con las grandes corporaciones mediáticas.

¿Y LA SIP? ¿DONDE ESTA?

TeleSUR _ Hace: 1 dia                                                                       
Unos 13 periodistas han sido asesinados en Honduras desde el golpe de Estado de 2009
·         http://www.telesurtv.net/multimedia/imagenes/RED_GRANDE_HOME1_400x267_61916324.jpg
“Con el asesinato del director y administrador de la Radio Comunitaria Joconguera e integrante del Frente Nacional de la Resistencia Popular (FNRP) en Honduras, Nery Jeremías Orellana, suman ya 13 los periodistas muertos en el país centroamericano desde que se perpetró el golpe de Estado contra el ex presidente Manuel Zelaya en junio de 2009.
Orellana fue baleado en la cabeza el pasado 14 de julio en el departamento de Lempira, al occidente de Honduras, en un municipio fronterizo con El Salvador.”

OTRA VEZ LA SIP


OTRA VEZ LA SIP

La reciente visita de la SIP al país, no puede ser entendida, sino, como  la desesperación del corrupto poder económico que se expresa a través de sus medios de desinformación,  en un intento más, por continuar  imponiendo su “versión” de la libertad de expresión.

Nosotros, los ecuatorianos, al igual que todos los pueblos del mundo, tenemos el irrestricto derecho  a construir el entorno jurídico que más se ajuste a los intereses y necesidades de las mayorías económico sociales del país; por ello bienvenida sea la nueva ley de comunicación.

Es correcto requerir una mayor ética en la programación de los medios de comunicación, exigir que se verifiquen las fuente, antes de lanzar informaciones  sin fundamento que causan un profundo daño  social o que incluso llegar a causar severas lesiones a  ciertos individuos u organizaciones;  Es necesario exigir a las cadenas informativas y demás, una información veraz, contextualizada,  contrastada con  puntos de vista diversos, no  parcializada a visiones unilaterales, que siempre se apegan a los criterios e intereses del poder político y económico que defiende el medio.

Basta de una prensa corrupta que desde su cripta de poder  engaña, manipula y desinforma.
Basta de vocingleros  prepotentes  que tras un micrófono parecen adquirir poder omnímodo para maltratar y vilipendiar a quien sea,  sin tener que enfrentar las consecuencias, en nombre de una mal entendida libertad de expresión.

No, señores de la SIP, regresen al pantanal del imperio,  no queremos más sus regalos desestabilizadores, aquí tenemos suficiente dignidad, par exigir nuestro derecho a vivir  sin  la intromisión de sus falacias, que contienen el  veneno de la dominación y  el colonialismo.

Fredy Torres A.
19/07/20.
http://frative-mingadelpensamiento.blogspot.com/


ALGO MÁS DE LA SIP EN NUESTRA AMÉRICA


DEFENSORES DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN ANTE LA NED

DEFENSORES DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN ANTE LA NED

Las expresiones de  los señores Emilio Palacios y de Cesar Ricaurte ante la Agencia de La CIA para la intervención en el exterior NED,  denunciando el ataque a su libertad de prensa, a sus periodistas, por parte de este gobierno, nos tiene sin cuidado, no debe sorprendernos,  la vileza y servidumbre con que actúan estos personajes,  pues ellos tienen como misión suprema defender el status quo, que parece pagarles muy bien por sus servicios.
Lo grave es que esas opiniones se  multiplican en los medios de desinformación nacional en forma masiva generando una sensación de incertidumbre en las masas populares que únicamente tienen acceso a dichos medios. Ante esta embestida,  es ineludible obligación de los ciudadanos consientes de esta realidad buscar difundir por todos los medios posibles la verdad transparente, sobre la nefasta acción de la CIA  y sus aliados  en la vida de los países del mundo, y en especial en América Latina, donde existe una larga data de atracos y violaciones de los derechos humanos y el irrenunciable derecho de los pueblos a su autodeterminación.

Fredy Torres A.
30/06/2011.


Les adjunto en forma textual un fragmento del articulo de Cuba Debate sobre la Prensa y las Agencias norteamericana subsidiarias de la CIA, en los países Latinoamericanos y Caribeños.

LA TRANSPARENCIA DE LA PRENSA EN EL MUNDO


28 de marzo de 2010: muere en huelga de hambre Rubén Terzagui, preso argentino (1).
24 de mayo de 2010: muere Natalia Sánchez, estudiante en huelga en la Universidad de Puerto Rico (2).
30 de junio de 2010: muere en prisión de Ibagué (Colombia) el preso político Arcesio Lemus (3).
12 de julio de 2010: Policía Nacional Panameña da muerte a siete indígenas de la etnia Ngäbe Bukle (4).
Escríbenos diciendo por qué canal de televisión te has enterado de alguna de las anteriores noticias: cubainformacion@cubainformacion.tv

Roger Noriega, subsecretario de Estado en el gobierno de George W. Bush, ha confesado recientemente en un programa radial que en 2002 James Cason fue enviado a La Habana, como jefe de la oficina diplomática de EE.UU., con un objetivo preciso: tensar aún más las relaciones con Cuba y provocar su expulsión de la Isla (5). Para ello, hizo público y notorio lo que durante años diferentes gobiernos de EEUU había desarrollado con discreción: el apoyo económico y logístico a los llamados “grupos disidentes” y “periodistas independientes” de la Isla. Agentes cubanos infiltrados aportaron las pruebas de esta relación, y los tribunales cubanos condenaron a 75 personas a largas penas de prisión (6).

Manuel David Orrio, periodista y una de las personas que presentó las pruebas de la conexión de estas personas con la oficina diplomática norteamericana, decía hace poco a Cubainformación: “Ellos recibían su dinero –yo también, por supuesto-, lo cobraban en cualquier banco o lugar donde pudieran usar una tarjeta Transcard. Pero cuando le seguías la pista al dinero, ibas a parar a las (entidades ligadas al gobierno de EEUU) National Endowment for Democracy (NED), a la United States Agency for International Development (USAID), etc. En los registros que se hicieron se ocuparon más de 100.000 dólares solo en efectivo”.

7 años después, el Gobierno cubano ha puesto en libertad a quienes aún estaban encarcelados, y una buena parte han sido acogidos en territorio español por el Gobierno de Madrid. Una gran campaña de propaganda mediática ha reconvertido a colaboracionistas de una superpotencia en inocentes y desamparados “prisioneros de conciencia”.

Para ello, los medios han aplicado la censura total sobre las verdaderas causas de su encarcelamiento en la Isla: la recepción probada de fondos del gobierno de EEUU y el trabajo a su servicio. En una de las innumerables apariciones en los medios, dos de los excarcelados, con la colaboración del periodista de Televisión Española, trataban de hacer creer a la audiencia que las pruebas acusatorias ante los tribunas cubanos habían sido la tenencia de lapiceros y de una máquina de escribir, y no los cheques cobrados.

El gobierno de George W. Bush subió la asignación a todo tipo de “disidentes” y “periodistas independientes” en Cuba de 3,5 millones de dólares en 2000 a 45 millones en el 2008 (7). Y el actual gobierno de Obama aprobó 20 millones de dólares en el año fiscal 2008-2009 (8). El delito de colaboracionismo con una potencia extranjera está tipificado en el código penal de casi todos los países del mundo. En el caso de un país del Tercer Mundo como Cuba, el castigo a quienes reciben dinero de la superpotencia que somete a la Isla a un bloqueo rechazado por la Comunidad Internacional, está aún más justificado (9).

Citemos un ejemplo de cómo los medios censuran la información inconveniente. En varios diarios se afirma que, entre otros excarcelados, Normando Hernández González “trabajaba para Radio Martí”, medio que definen con un curioso eufemismo: “emisora con sede en Estados Unidos” (10). Ninguno de los medios explica que esta “emisora con sede en Estados Unidos” pertenece al gobierno y fue creada por Ronald Reagan en 1985 para la guerra de propaganda contra Cuba (11). Hasta 2008, el gobierno de EEUU había destinado más de 600 millones de dólares a Radio y Televisión Martí, que emiten hacia Cuba, violando todas las convenciones internacionales sobre telecomunicaciones, desde un avión militar EC-130 perteneciente a la Unidad de Guerra Psicológica de las Fuerzas Armadas norteamericanas (12).

ESO QUE LLAMAN PERIODISMO

Artículo tomado de: Rebelión

Fernando Buen Abad Domínguez
Alainet

La lucha de clases no se detiene en las puertas de los “diarios”.

Cada día más mediocre, más corrupto y más servil eso que llaman “periodismo”, en las empresas mercantilizadoras de “noticias” o “información”, constituye hoy una de las maquinarias de guerra ideológica capitalistas más degeneradas. Su degeneración es su fracaso y al mismo tiempo su delación. Se delata su definición a partir de su función de distorsión y lo que debería servir para orientar a la sociedad es, en realidad, un negocio para desorientar.

No es lo mismo “periodismo” que mercadeo de noticias. Aunque se ha instalado la idea perversa de que sólo lo que vende diarios es información, y con ello se han creado cátedras, carreras, posgrados y especialidades... aunque reine en la cabeza de muchos la idea de que “periodismo” es el arte mercenario de vender la pluma al mejor postor... aunque impere el criterio peregrino de que un periodista es mercader de confiabilidad... y aunque se machaque con la falacia de que el periodismo es el arte demagógico la “objetividad” burguesa... lo cierto es que lo que llaman y practican como “periodismo” en las empresas de periódicos es una mercancía más sometida a las peores leyes del capitalismo. Lo saben bien los trabajadores.Los hechos que genera la vida social, económicos, políticos, artísticos, culturales... a partir de su motor histórico que es la lucha de clases, no pueden ser privatizados por maniobra comercial alguna aunque ésta sea capaz de convertirlos, según sus intereses, en “información” o “noticia”. Los hechos cotidianos (ocurran cuando ocurran) productos de las relaciones sociales, hasta hoy divididas en clases, además de requerir registros y análisis científicos, exigen capacidad de relato clarificador, creativo y emancipador, para contribuir a elevar el nivel de la conciencia colectiva incluso en la resolución de problemas individuales. La tarea de producir análisis e información periodística además de ser una praxis ética cotidiana, debe ser un trabajo organizador para la transformación del mundo. Así lo ejerció el propio John Reed.En las empresas que han hecho de la información una mercancía caprichosa y desleal con la verdad, el trabajo de los “periodistas” se ha deformado hasta la ignominia de la esclavitud del pensamiento y la explotación de personas obligadas a traicionar la conciencia (individual y colectiva) sobre la realidad. Se vive diariamente un desfalco informativo en contra de todo sentido común y se humilla la inteligencia de los trabajadores de la información sometiéndolos a principios y fines empresariales cada día más mediocres, corruptos y mafiosos. La Sociedad Interamericana de Prensa conoce bien esta historia.En las escuelas hay no pocas tendencias empeñadas en “formar” mano de obra barata, mansa y acrítica dispuesta a tragarse, con disfraz academicista, las condiciones laborales más aberrantes a cambio de ilusiones de fama burguesa, prestigio de mercachifles y, desde luego, rentabilidad de cómplices muy creativos a la hora de invisibilizar las verdades más duras, criminalizar a quienes luchan por emanciparse y asegurar las ventas de los “informativos”. Títulos universitarios de “periodista” amancebados con el capitalismo y sus odios, así sea necesario mentir, calumniar o matar. Así sea necesario auspiciar golpes de Estado o magnicidios. Los hemos visto y los vemos a diario. Para la tele, para la web, para la radio... para los impresos.Dignificar el trabajo del “periodista” es un reto social enorme que no se resuelve sólo de manera “gremialista”, ni sólo con “educación de excelencia”, ni sólo con “buena voluntad”. Se trata de una profesión, un oficio y una tarea política... atascada en el pantano de la guerra ideológica y la guerra mediática burguesa. Dignificar la definición y la función de periodista comprende factores muy diversos que parten de la base concreta de luchar contra el trabajo alienado y contra las condiciones de insalubridad ideológica extrema en que, bajo el capitalismo, se desarrolla. Dignificar el trabajo periodístico implica emprender, a diario, una revolución de conciencia y acción que devuelva a la producción informativa su alma socialista y su poder como herramienta emancipadora de conciencias... implica pues devolver al “periodismo” sus brújulas y sus responsabilidades en el camino de la revolución.Eso implica exigencias programáticas, organizativas y disciplinarias cuya base es la lucha de clases y cuya praxis debe andar al lado de las luchas emancipadoras de la clase trabajadora. Ya basta de que cualquier payaso capaz de publicar, bajo cualquier método y medio, sus canalladas se haga llamar “periodista” a costa de degenerar la verdad que es de todos. Frenarlos en seco implica desarrollo científico y político para conquistar un poder profesional y militante capaz de ponerse al servicio de la clase que emancipará a la humanidad. Ése es su lugar mejor. Eso implica impulsar escuelas nuevas, estilos nuevos, sintaxis, comunicación y conciencia revolucionarios. Eso implica impulsar generaciones nuevas de trabajadores del periodismo emancipados de la lógica del mercado informativo. Nada menos.Ahora que estamos asqueados por la desfachatez y la impunidad con que exhiben sus canalladas de forma omnipresente los amos y sus siervos “periodísticos”, hay que fortalecernos para combatirlos. Ahora que la náusea nos sacude y la irracionalidad del mercado informativo se vuelve comando golpista y magnicida, en todo el mundo, es preciso organizarnos de manera democrática, plural y combativa. Ahora que se despliegan las acometidas más feroces de las mafias comerciales que venden “diarios” contra la verdad de los pueblos en lucha y contra sus logros más caros... nosotros requerimos la unidad y la acción organizada y desde abajo como causa ética suprema. Ahora que se alían las mafias mediáticas y forman su ejército de “periodistas” para bombardearnos con misiles de injurias y mentiras... nosotros debemos hacer del “periodismo” un frente riguroso en sus principios y adaptable en su organización para sumarnos abiertamente a todas las fuerzas de la comunicación emancipadora donde se propicie colaboración revolucionaria irrestricta. Al menos. Así, eso que llaman “periodismo” dejará de ser, muy pronto, reducto de farsantes mercenarios enfermos consuetudinarios de la mentira para convertirse, de una vez por todas, en herramienta creativa de la verdad al servicio de la Revolución. Y ya hay muchos trabajadores que avanzan en esa ruta. A diario.
Dr. Fernando Buen Abad Domínguez , Rebelión/Universidad de la Filosofía/Escuela de Cuadros para la Comunicación Emancipadora

Fuente: http://alainet.org/active/47129

junio 22/2011

LOS 47 MEDIOS DE COMUNICACIÓN QUE RECIBIERON DINERO DE LA USAID PARA ALINEARSE A LOS INTERESES DE EE.UU Y DESACREDITAR AL PROGRESISMO EN ECUADOR

  LOS 47 MEDIOS DE COMUNICACIÓN QUE RECIBIERON DINERO DE LA USAID PARA ALINEARSE A LOS INTERESES DE EE. UU Y DESACREDITAR AL PROGRESISMO EN ...